Pinzas térmicas de acero inoxidable
Pinzas de laboratorio de acero inoxidable para la manipulación segura de material caliente.
Fabricadas en acero inoxidable 18/10, con diseños específicos para crisoles, cápsulas de evaporación, vasos de precipitado, matraces y uniones con juntas esmeriladas.
Modelos con zonas curvas o mordaza circular para un agarre estable y preciso.
Versiones con recubrimiento térmico de fibra de vidrio para una protección adicional del usuario.
Resistencia térmica hasta 500 °C, adecuadas para procesos de calentamiento y manipulación segura.
Gama de pinzas de laboratorio en acero inoxidable diseñadas para la manipulación segura de recipientes calientes y elementos de riesgo.
Herramientas fabricadas en acero inoxidable de alta calidad y concebidas para facilitar el agarre firme y estable de distintos materiales de laboratorio durante procesos de calentamiento, evaporación o manipulación segura. Su diseño ergonómico tipo tijera permite un control preciso y reduce el riesgo de contacto directo con superficies calientes o peligrosas.
Modelos disponibles:
- Ref. 454.002 – Pinza curva para crisoles y cápsulas.
Pinza de acero inoxidable con zona curvada, ideal para sujetar crisoles, cápsulas de evaporación, vasos o botellas durante procesos térmicos.
Longitud: 300 mm.
Resistencia térmica hasta 500 °C. - Ref. 454.003 – Pinza para vasos con recubrimiento térmico.
Fabricada en acero inoxidable 18/10, con mordaza circular para un agarre seguro de vasos de precipitado.
Apertura regulable de 0 a 220 mm.
Adecuada para vasos hasta 3.000 ml.
Revestimiento de fibra de vidrio con resistencia térmica hasta 500 °C. - Ref. 454.004 – Pinza para matraces con recubrimiento térmico.
Diseñada para la sujeción segura de matraces de gran capacidad.
Fabricada en acero inoxidable 18/10, con mordaza circular y recubrimiento térmico de fibra de vidrio.
Diámetro máximo de agarre: 150 mm.
Longitud total: 320 mm.
Permite manipular matraces hasta 10 litros.
Resistencia térmica hasta 500 °C.
Estas pinzas constituyen un elemento esencial de seguridad en el laboratorio, permitiendo la manipulación controlada de material caliente o potencialmente peligroso, y contribuyendo a la protección del usuario y a la estabilidad del proceso experimental.